Con el cambio de año y las expectativas puestas en una mejora del mercado laboral, la coyuntura laboral obliga a que las áreas enfocadas en Recursos Humanos deban plantearse un nuevo enfoque.
El hacer negocios, y nos referimos transformar los recursos en productos y servicios de la manera más eficaz y sostenible, nunca ha sido más desafiante. Sin embargo, las oportunidades nunca han sido tan grandes. Esto significa un impacto en las diferentes áreas y estructuras internas. Los empleados juegan un papel fundamental. Ellos son los primeros que deben incorporar las creencias, los valores y los comportamientos que respaldan el propósito organizacional.
El desafío esta entonces en que los encargados de Recursos Humanos tengan que encontrar profesionales capaces de desarrollar sistemas de trabajo, con habilidades comunicativas y capacidad para trabajar en equipo.
Un claro ejemplo del cambio es que hace solo algunos años, el rol que cumplía el departamento de Recursos Humanos era muy limitado, giraba en torno a tener al día las prestaciones sociales, pagar salarios y administrar todo lo que tuviese que ver con las solicitudes de los empleados. Debido a esto, los departamentos de Recursos Humanos cumplían un rol secundario que, al momento tenía menor valor de importancia en comparación a otras áreas de la empresa como finanzas o ventas, los cuales representaban un poder de venta mayor y no un intermediario entre los trabajadores y la empresa.
Entonces, el departamento de Recursos Humanos ha pasado por una transformación en muchos aspectos, e incluso hoy hay muy pocas carreras que hayan dado frente a este proceso. Es por esto que las empresas están cada vez más atentas a las necesidades personales de su gente, sus empleados, transformando principalmente el rol de administración a un enfoque que aporte con sus competencias el logro de la misión, visión y metas organizacionales del pensamiento futuro en un mundo globalizado y competitivo.
El factor humano como clave de éxito
No podemos negar que las personas juegan un papel importante dentro de las empresas. Como decía Baguer, “La tendencia actual indica que no sólo las personas no pierden importancia, sino que cada vez es y será mayor su protagonismo…”[1]
Las personas son el principal activo de las organizaciones, se ubican incluso por encima de los activos materiales y financieros con los que cuentan, por lo que todo el proceso productivo o de servicio depende enteramente de ellos.

El recurso humano se encarga establecer los objetivos y estrategias empresariales; pero por sobre todo, las personas son la clave para que las empresas, sujetas al cambio constante, puedan lograr esos objetivos en el mercado competitivo de hoy.
Las empresas competitivas lograron aplicar estrategias que pasan por la modernización, han introducido mejoras tecnológicas y han reconocido la importancia de disponer de “talento humano” para el logro de sus objetivos organizacionales. Todo ello trae como consecuencia una creciente revalorización del rol de los trabajadores en, por ejemplo, el trabajo en equipo, en la solución de problemas, en la relación con los clientes. Simplemente se debería tener en cuenta que los recursos humanos, y en particular su formación, son una inversión y no un costo.
Recursos Humanos 3.0
La gestión funcional y organizativa organizaciones mundialmente conocidas como los FANG (Facebook, Amazon, Netflix, Google) ha marcado un antes y un después en el comportamiento de las personas y, por consiguiente, en la Dirección de Recursos Humanos que conocemos.
Las organizaciones tienen ahora que partir de cero y volver a pensar los modelos de trabajo, la utilización de las tecnologías especializadas en la gestión del talento, y la forma en que comunican todos estos rápidos cambios. Estas nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de comunicarnos, las relaciones comerciales, el aprendizaje, el transporte, etc. Este nuevo paradigma nos obliga a entender y aprovechar todas estas posibilidades,
[1] Baguer, A. (2001). “El Nuevo Modelo De Organización Empresarial: La persona, principal activo de una organización por procesos”
Escrito por: Fiorella Meza Meneses




